sábado, 4 de mayo de 2013

Lecciones de muerte



El miércoles caminando por un parque miraflorino vi a la muerte sentada en una banca. Tranquila fumaba un cigarro con un gato negro a un lado y al otro un pequeño cartel que decía “Test de los colores”.

¿No te parece trillado el gato negro? Y deja ese vicio, te va a matar – le dije mientras me sentaba a su lado.
Él rió mientras echaba una bocanada de humo hacia el otro lado y se arrimaba para estar cómodos en la misma banca.

Que gesto tan considerado para tratarse de la muerte en persona – pensé. Y es que con un personaje tan particular, los chistes no dejan de brotar.

¿Que haces por acá? - me pregunto Tito (si, así se llama la muerte, Tito)

Aprovecho el feriado para tomar fotos para un trabajo. ¿Tu? – contesté y pregunté.
Puuuuuta… Un momento de descanso en mi infinita labor. Aprovecho y veo a la gente chileando. Aprecio como viven… antes de levantármelos jajaja. No mentira – dijo Tito mientras lanzaba la colilla al tacho que tenia al lado. Conciencia ambiental.

¿Y ese cartel? ¿Tan mal paga la chamba que te recurseas haciendo el test de los colores?
Es que tu vieja subió la tarifa. Nada. Ayer leí sobre el test y me provocó ver cuantos se interesan a que se lo haga. A nadie le llama la atención por ahora – dijo Tito mientras sobaba desilusionado su cartelito.

Tito es como cualquiera de nosotros. Tiene un trabajo, tiene sentimientos, inquietudes, días buenos y días malos y no es que ya, tuvo un mal día, va y se vuela media población del planeta, no. Su chamba tiene un orden, Tito tiene ideas, opiniones etc. A veces disfruta de su trabajo y a veces no. Es como cualquiera.

El aspecto físico por el que has optado hoy, tal vez no es el más atractivo. Oye, ya que te encuentro desocupado aprovecho.

Maleteame y de ahí pídeme, buen método. A ver dime.

Hay un huevón que me debe plata, jálatelo pues. Favor de patas y te plancho la túnica.

Carajo! Ya sabes que…

Jajaja. Siempre caes. Te estoy jodiendo. Nada, tengo que entrevistar a un experto en algún tema en particular para un trabajo y quien mejor que la “pelona” para asegurar el 20. ¿Habla la haces?- dije mientras palpaba mi bolsillo buscando la grabadora.

Ya, pero me dejas hacerte el test después- dijo Tito entusiasmado.
Normal- respondí cerrando el trato. Si mi mamá supiera que estoy haciendo tratos con la muerte…

Primero quiero dejar claro que no sé que hay más allá. Así que evita esas pelotudas preguntas. No sé si haya una luz a la que debas ir. Sinceramente no sé que hay después, yo sólo soy el final de la vida- aclaro Tito.

OK. Saqué la grabadora y la deje lista.

Tito se acicaló levemente como si lo fuera a grabar en video. Pelotudo, es audio pensé.


Empecemos



¿Cómo ves tu chamba?
Cada uno tiene una labor en la vida, y la mía es muy particular.

¿Cómo es morir? ¿Duele?
Después de tu sufrimiento y de reconocer que vas a morir, perderás la conciencia. Vendrá un estado de calma y tranquilidad. Todo habrá acabado. El proceso es indetectable. El umbral entre la vigilia y el sueño es imperceptible. El paso entre la vida y la muerte lo es también.

¿Qué piensas del ritmo de vida de hoy en día?
Las personas transitan apuradas, hablando por celulares, abstraídas, ajenas a lo que acontece a su alrededor. El ritmo de vida que impera en esta época hace que me tope con más personas tristes al final de sus caminos. Sentir que se van con temas inconclusos es desagradable.

¿A quien te llevarías gratis?
Sabes que eso no lo decido yo. Con las manos me hizo una señal como indicando que espere. Continué.

Enfoca la muerte como algo agradable en un idea
La muerte no es un momento cargado de dolor, por el contrario, es un instante plagado de dulzura en el que ves en retrospectiva aquellos personajes que marcaron tu vida.

¿Que le dirías a las personas que te maldicen?
No me odien, es mi trabajo y no es fácil hacerlo… que más te puedo decir, me veras al final del camino, es un hecho. Haz que tu camino valga la pena.

¿Qué crees saber sobre las personas?
Mi labor es necesaria, es parte de la vida. De alguna manera creo que conozco mejor a todos ya que los abrazo en su adiós. Creo que en el adiós es cuando uno más puro se muestra.

Pendejo!!!. Algo así le dice el Guasón a un policía en una escena en “The Dark Knight” 
Oé la idea es válida. Suena bien, no me jodas.

Ya ya. ¿No hay sensación de “estarse muriendo”?
No. Eso es una cursilería ideada por el putaso de cupido. Nadie se muere de amor. Ni si quiera la loca del muelle de San Blas.

¿Y los suicidas?
Esos pelotudos se mueren desangrados por cortarse las venas o atiborrados de pastillas.

¿Qué te da pena?
Los niños, si algo es lo que menos me gusta de mi trabajo es lidiar con los niños. Explicarles mi mensaje a ellos es sumamente complicado. Sólo me conforta ver que su vida transcurrió en un ambiente puro y rieron durante su tiempo.

¿Cual es tu mensaje?
Su camino y el mío están atados. Caminamos en sentidos opuestos. Desde que dieron su primer grito de vida el reloj empezó a correr. Existo y soy parte de la vida. No sean pesimistas. Pero si, cada paso que dan es uno menos que los separa de mi y de su final. No pierdan tiempo siendo trágicos, si así debe ser, entonces disfruten.
De nada sirve que se cuiden en exceso, de nada sirve que eviten riesgos. Nuestro encuentro ya está pactado. Así que aun que les suene irónico viniendo de mi, vivan su vida. Láncense en parapente, métanse al mar, buceen, viajen, suban una y otra vez a una montaña rusa, súbanse a un avión y tírense en caída libre, despiértense temprano, no duerman más de lo necesario, lloren cuando deban pero luego rían más. Emborráchense, sean imbéciles y de ahí maduren. Ámense y amen.

No se queden con ganas de algo que quieren hacer por miedo a encontrarse conmigo, yo los encontraré en el momento que deba, estén en donde estén, así que no pierdan tiempo tratando de esconderse, cuidándose enfermizamente. No pierdan tiempo, les aseguro que se arrepentirán más en su ultimo suspiro de aquello que no hicieron que de aquello que hicieron.

Sus palabras finales me sacaron del contexto. Me perdí entendiéndolas por unos segundos y grabe aire al despistarme.

Buen cierre- dije mientras me reincorporaba y cortaba la grabación.

Gracias y, off the record, me jalaría a todos los de esto es guerra y esas mierdas. Eso queda entre tú y yo.

Jajaja. Claro Tito. Una foto y ya estamos.

Ya ahora escoge un color- dijo él.


No sé cuanto tiempo pase antes que vuelva a ver a Tito y tal vez verlo no sea un buen augurio. Mientras tanto aplicaré lo que me dijo tan desinteresadamente.
La muerte dando lecciones de vida, Ja. 

domingo, 14 de abril de 2013

El hombre bajo la lluvia




Disfrazado. Con camisa, pantalón de vestir y zapatos en pleno verano, llegué puntual a la entrevista de trabajo. El día anterior me habían llamado y ahora ahí estaba, sentado en una sala con dos mujeres que nunca había visto. Se respiraba un aire de competitividad. Yo me sentía suelto y relajado.
La ceremonia de engaño comenzó con las típicas descripciones que cada uno hace de si mismo.

La persona que nos entrevistaba, una chinita simpática y risueña dijo, el puesto es para practicante de marketing.

“Buscamos alguien creativo, que piense fuera de lo común. Primero preséntense y mencionen tres virtudes y tres características que cambiarían de ustedes, ¿quién quiere empezar?”                                                                                                                      

Con una velocidad vista sólo en tiradores del lejano oeste sacando su pistola de la funda, la chica sentada a mi lado levantó la mano. La otra chica saltó levemente de su silla por el brusco movimiento.

Yo empiezo. “Ya, pero relájate primero” -pensé.

Sus reflejos, dignos de un ninja, me hicieron notar que la competencia estaba empezando. La otra chica posó sus manos sobre la mesa. Postura que denota aplomo. Movimiento estratégico. Cuadrarse sin puños levantados.

Hilda, cabello negro y corto, nariz aguileña, chata, regordeta,  fluida al hablar pero redundante. Su personaje no era muy rico.                                             

Virtudes: Proactiva, empeñosa, alegre.                                                             

Falencias: muy perfeccionista (hazme el favor), decir siempre lo que piensa sin pelos en la lengua.

La otra chica esbozó una leve sonrisa cuando Hilda uso la palabra proactiva. Entendí su gesto pues, tranquilamente hace más de quinientos años Cristóbal Colon puede haber acuñado ese termino como parte de su estrategia para convencer a la reina de que le financie el viajecito a las indias. Hoy en día, ya perdió valor e impacto. La guerra estaba desatada y saltar al campo de combate antes que los demás permitía que te analicen y aprendan de tus errores.

Hilda concluyó su monólogo y continuo la otra chica.

"Yo me llamo Natalia" La presentación de Natalia se interrumpió cuando alguien toco la puerta de la sala. La chinita se paró y abrió. Era una chica que venía a la entrevista.
"Pasa, toma asiento"-Indicó la chinita, a quien al ver de espaldas, me lleve una inesperada sorpresa. 
"Además de tener sangre asiática recorriendo su cuerpo también debe tener ascendencia africana" -pensé entre risas mentales.

La nueva integrante se sentó al lado de Natalia.
Natalia: Cabello negro y largo, uñas arregladas, ojos claros, piel tersa, buen cuerpo hasta donde podía ver. Segura y simple al hablar. Buena entonación.La mala de la película sin lugar a dudas.                                                                                              

Virtudes: Ordenada, respetuosa y PUNTUAL.                                                              

Al mencionar con especial énfasis está virtud dirigió la mirada a la chica que acaba de entrar. No pude evitar que se me escape una leve risa.                                                                                       

Falencias: confiada de la gente por lo que a veces siento que se pueden aprovechar de mi.

Natalia se mostró como una persona segura de si misma. Fiera, tenaz y capas de intimidar a la mayoría. Apareció en mi radar.

Era el turno Camila “La impuntual”. Presentí que empezó disminuida, evidentemente Natalia había logrado su cometido y pudo disminuir a su contrincante recalcando su impuntualidad.                                                                  

Creo que amo a Natalia –pensé. Se acercaba mi turno y sabía que algo distinto debía intentar.

Advertencia, a continuación presentaremos un suicidio. Cuando alguien aprende algo sin entender por qué lo hace, o sea cuando se lo inculca de paporreta, sólo repite y no piensa.

Camila: rubia, mediana estatura, muy bien vestida, ojos marrón claro, cabello ondulado, buena delantera (tranquilamente Messi y Ronaldo) risueña y de mirada tierna.                                                                                                               

Falencias: pienso mucho en los demás incluso hasta ponerlos antes que a mi misma. Ser muy perfeccionista.

Virtudes: ordenada, respetuosa y PUNTUAL. Boom!. Camila sacó un revolver de su cartera verde hoja, abrió la boca y se metió un plomazo en plena sala. Natalia vio el show comiendo canchita.

Nunca un silencio fue tan incomodo. Camila se sonrojo. Sonrojo?, se puso verde, morada, azul. Podría apostar a que casi vomita. Su sonrisa desapareció, metió la pata hasta el fondo y se quedo atollada en el hueco que Natalia cavó tan inteligentemente.

Con Hilda agonizando en su silla y Camila implorando que la entrevista concluya para correr a emergencias, el campo de guerra se convirtió en un ring en el que debía atestar golpes certeros a mi encantadora pero vil rival. Si mi performance era la correcta podría salir ileso e incluso, recompensado.

“Lo que ustedes buscan es alguien creativo, que piense de manera distinta, que rompa esquemas. Así que siguiendo esa línea: ¿Natalia, tienes enamorado?”

Luego de esas palabras la chinita río cómodamente, Hilda volvió parcialmente en si y Camila volvió a sonreír... No, mentira, Camila no volvió a sonreír. Vamos, ingente metida de pata no pasa tan rápido.
Natalia me miro a los ojos y dijo,aun un poco desencajada.                                     
“No, no tengo”
“Hay que salir un día, ¿que dices?” –dije seguro y tranquilo de estar matando dos pájaros de un tiro.

Ella río y bajo la mirada. Estaba avergonzada evidentemente.                                    

“Si, puede ser”



Aaron: Difícil resumirme en tan pocas palabras, pero puedo decir que soy tolerante, decidido y respetuoso.
Falencias: al igual que Natalia, a veces siento que soy muy confiado por lo que siento que se pueden aprovechar de mi. Sinceramente tengo varios defectos pero creo que no me conviene ventilarlos acá. ¿No creen?.

La chinita, Natalia e Hilda rieron ya con confianza. ¿Camila?, la estaban velando creo.
"Bueno, les agradezco por su tiempo. Nos estaremos comunicando con ustedes para la siguiente etapa" –dijo la chinita y salimos de la sala.

Recogimos nuestros documentos en la puerta principal. Ahí aproveche en conversar con Natalia.

“Buena manera de resaltar” –dijo ella mientras recibía su DNI.

“Gracias. Algo tenía que hacer después de que tu limpiaste la sala”- sostuve mientras guardaba mi documento en mi billetera.                                                      

“Era en serio por si acaso a. Dame tu número” –agregue.
Ella río coquetamente. Pensó unos segundos.

“OK, apunta” – dijo finalmente.

No me llamaron.                                                                                                                       

Tal vez no sea bueno en las entrevistas, aun me cuesta venderme desarrollando una actuación, me parece poco natural.
De está experiencia aprendí que uno debe mentir, blufear en los tests, ponerle paraguas al hombre bajo la lluvia y armar un papel cuidadosamente estructurado para obtener el empleo. Por más que busquen a gente distinta para un puesto que requiere creatividad, prefieren quedarse con aquel que creen más “normal”.
Tanto en las entrevistas y en el amor, con un entrenamiento previo y cierta experiencia, todos podemos calificar. Natalia y yo empezamos a salir dos días después.
Finalmente, en el amor y la guerra todo vale.












martes, 26 de marzo de 2013

Superhéroes por necesidad



Lucia estudia y trabaja. Acaba de comprarse un nuevo celular de ultima generación. Se lo merece ya que se esfuerza en todo lo que hace y lo hace bien. Maravillada por el nuevo aparato, aprovecha su viaje en micro para indagar y aprender a usarlo, cualquier distracción es buena al viajar en transporte público, por lo menos en nuestra capital.

Bruscamente le arranchan el celular y antes que si quiera pueda levantar la cara y gritar, otra mano la golpea fuertemente. Ambos sujetos salen del vehículo empujando a quien se le interponga. No muchos se atreven a meterse y defender.

Lucia llora, está asustada y tiene la cara hinchada. “Pudo ser peor” le dice una señora mientras intenta calmarla. Lucia no merecía eso.

¿Hasta cuando crímenes de ese tipo quedarán impunes?




Robos como estos acontecen todos los días en nuestro país. Alguna vez, la Lucia de turno ha sido conocida nuestra y nos hemos indignado o más traumático aun, alguna vez hemos sido Lucia.
Algunos nos indignamos cuando la justicia no protege a las personas. Asaltos, violaciones y demás crímenes que quedan impunes en un mundo en el que la vida no vale mucho.


Casi todo juicio se puede arreglar con plata de por medio, la gran mayoría de los policías pueden ser coimeados y por ultimo todo abogado medianamente inteligente puede encontrar como defender al más maldito, sino vean a Keanu Reeves defendiendo con éxito a un profesor pedófilo en “El abogado del diablo” La moral y lo correcto son para tontos en un mundo en el que debes pensar en ti en ti y en ti.

Cuando el mundo se cae a pedazos y la gente piensa de manera utilitarista y prosociedad, surgen “Superhéroes de carne y hueso” Denominación para aquellos que han decidido tomar la justicia en sus propias manos y  proteger a los que los necesitan usando gas pimienta, chalecos antibalas y, claro, trajes sacados de películas.

No es algo menor, no se trata de acontecimientos aislados, en Estados Unidos un sitio en internet llamado www.reallifesuperheroes.org tiene una lista de 660 “Superhéroes” en todo el mundo. El ultimo caso que ha resonado es el de Benjamin Fodor, más conocido como Phoenix Jones, quien terminó en la cárcel por interferir para evitar lo que él consideró podía terminar en una pelea. Se trató de un acto con buenas intenciones, característica básica de esta manera de justicia.

En la versión peruana de estos “Superhéroes de carne y hueso”, por que para todo hay una versión peruana, la semana pasada un “vengador anónimo” asesinó a un ladrón e hirió a otro al impedir que estos lleven a cabo un atraco en el micro en que viajaba. Su identidad es desconocida aún pero la mayoría de comentarios del pueblo han sido a favor.

Para mala suerte de los ladrones, se encontraron con este personaje en el lugar y a la hora equivocada. Suceso meramente azaroso. Aun así, si vas a delinquir debes saber que te la juegas en cada robo. Para buena suerte de los pasajeros, este “vengador anónimo” los libro de un robo. Decir si la muerte de estos ladrones es justa o no, siempre será relativo.

El hecho es que algo está mal y ya no basta con Tyler Durden formando un club de la pelea y, a su modo, intentar equilibrar la situación en una sociedad desigual o Anibal Smith y sus compañeros acudiendo a ayudar a los indefensos a pesar de ser cazados por crímenes que no cometieron. La corrupción y la injusticia existen también en la vida real y algo se debe hacer.

Las personas ya se cansaron de los abusos y al no encontrar respuesta en aquellos que deberían protegerlos. Somos animales enjaulados siendo picados con una vara, apenas se abre la reja nos comemos al que nos hostigaba.

¿Anarquistas? Lo serían si en el mundo no imperara la injusticia.

martes, 12 de marzo de 2013

...Tanto nos enseñaron a ver

Exitoso. 
Definamos está palabra apartándonos del estereotipo impuesto por la sociedad, sin quedarnos en lo elemental.

Mauricio vive en La Molina, trabaja en una buena empresa, tiene un buen puesto el cual ha logrado con esfuerzo, en un principio su papá movió algunos contactos para que pudiera trabajar ahí, pero eso ya quedó en el pasado, Mauricio ha logrado lo que tiene por su cuenta y nadie tiene duda de eso. 
Mauricio es alegre sonriente y encantador. Es considerado una buena persona por los que lo rodean.

Departamento, auto del año, relojes, perfumes y viajes constantes a sus 27 años, son producto de tener desde siempre claro el camino que debía seguir. El dinero y las posesiones materiales siempre fueron  para él sinónimos de éxito y hacer lo que fuera para lograr eso, es válido. Los domingos Mauricio se la pasa drogado encerrado en su departamento de lujo en una zona residencial.

Hoy es sábado y es santo de un amigo de la universidad. Han separado el box principal en la mejor discoteca. Botellas del  mejor trago, mujeres bellas. Un ambiente agradable, de ensueño para algunos. 


Mauricio discute con una chica. En un momento se aproxima a su oído y le dice: 


"Te callas pedazo de mierda o te dejo la cara morada como la semana pasada".

Un fotógrafo de la discoteca se aproxima a Mauricio y a su grupo de amigos. Un grupo tan simpático no pasa desapercibido. Mauricio sonríe en la foto abrazando tiernamente a Fiorella, la chica con la que discutía. Fiorella es su enamorada y tiene 5 semanas de embarazo. 


Mauricio la obligará a abortar sin que nadie se entere si quiera que estuvo embarazada, luego la dejará y se hará el dolido.

Mauricio pregunta al chico que los atendiendo en el box donde está el baño más cercano. Al recibir la indicación, se dirige a el. Una vez ahí, se encierra y saca coca de su billetera, usando la pantalla de su IPhone como base, arma una línea y se mete un tiro. 
"Esta pendeja, no me va a cagar la imagen, el mismo lunes hago que se lo baje" 

Carlos está atendiendo el box de Mauricio y sus amigos. Carlos vive en San Miguel, es electricista, es bueno en lo que hace por qué le gusta, por eso los clientes siempre lo recomiendan. Carlos heredó el oficio de su papá. 

Los fines de semana gana algo extra trabajando en discotecas, discotecas a las que alguna vez trato de entrar a divertirse y no pudo. Su esposa necesita un tratamiento bastante caro para poder quedar embarazada. Carlos es alegre sonriente y encantador al igual que Mauricio. 

Carlos tiene 34 años y nunca ha salido del país, tiene un auto normal, un reloj digital meramente funcional. Los domingos se levanta temprano, a pesar de llegar tarde del trabajo en la discoteca, prepara el desayuno para Karen, su esposa. A las 10 juega fútbol con sus amigos del barrio, luego sale a pasear y a visitar la familia con Karen.

Carlos estuvo pendiente en todo momento de atender de la mejor manera a Mauricio y sus amigos, su atención fue excepcional. "Si harás algo hazlo lo mejor que puedas" siempre piensa Carlos.
Antes que cierre la caja, Carlos se acerca al box de Mauricio llevando la cuenta. Mauricio sonriente introduce la mano a su bolsillo para extraer su billetera, no dejará que su amigo pague y se le adelanta, la cuenta bordea los tres mil soles. Carlos recibe en efectivo cien soles de propina, agradece al grupo y se retira.

Mauricio sube a su auto con Fiorella, al salir lo raspa nuevamente. Mauricio no está ebrio, un tiro no lo va a tumbar, simplemente no le importa y maneja como sea, total el próximo año le cambian de auto. 
Fiorella quiere dormir sola en su casa, Mauricio la persuade y se quedan en el departamento de él. Tienen sexo por casi dos horas, ella no lo disfruta pero lo ama y por eso accede. Una vez acabado el acto, Mauricio pide un taxi y obliga a Fiorella a irse a su casa. 

"Y por si acaso, el lunes en la mañana solucionamos el tema" 

Con esas palabras Fiorella sube al taxi, se sienta y toca su vientre.  Mauricio sabe como vender su imagen y muy pocos son los que de verdad lo ven sin mascara. Saldrá bien librado también de esta.

Carlos llega a su casa, Karen duerme. El lunes irán al médico para la inseminación. Se abrazan. Duermen así. 

El éxito, como la mayoría de las cosas en esta vida, es relativo a como lo quieras ver. No sólo existe un ángulo para ver la realidad.

lunes, 4 de marzo de 2013

Ciegos privilegiados


Gente pasa por nuestras vidas, caminos se entrelazan en la vorágine de la vida mundana. No es descabellado pensar que nos perdemos de grandes personas a cada segundo.


Naturalmente andamos en nuestro camino absortos en lo nuestro, pues no es normal transcurrir pendiente de qué nos estamos perdiendo. 
El cielo está ahí desde antes que nosotros y no nos detenemos a apreciarlo siendo tan majestuoso y abarcador.

El mundo se a tornado artificial, perdió su naturalidad. 

Arrastramos su pureza hasta este nivel en el que no se ve más allá de lo que nos conviene. Paso a segundo plano. 

El ser humano edificó un estilo de vida antinatural, lo inculcó y lo asimiló como correcto.

La degeneración nos hace involucionar retrocediéndonos a un estado de salvajismo que ya habíamos superado. Aquel salvajismo natural no existe más, hoy somos salvajes por decisión, hoy si elegimos serlo.

Caminos recorridos


Un niño anda por la calle tomado de la mano por su mamá. Tomado de ella transita por un mundo que se va develando poco a poco mientras crece. El niño camina jugueteando, haciendo zigzag y saltando las líneas de la vereda, quien no ha hecho eso alguna vez. La madre que camina más atenta a lo que acontece en la vía, lo reprende y corrige su andar.

Yo camino detrás de ellos. Si al de alguno de ambos se asemeja mi andar es al de la madre. Atento, decidido, cargado. Mis pasos son firmes, no ligeros y vacilantes como los del niño.
Mis pasos son pesados y se hunden en el suelo pues sobre mi mente cargo el pesar del saber.

El niño parece flotar y si no se eleva por el cielo es por que la mano de su madre lo ata. Es a través de esa mano que le son transmitidos sus primeros conocimientos acerca de cómo debe ser la vida. Por aprender a vivirla no podrá elevarse.

El necesario acto de sostener de la mano al niño y corregir su andar responde a los miles de peligros que se ciernen en el trivial acto que es andar por la calle. Se trata de un ejercicio a escala de lo que será luego para él transitar por la vida ya sin alguien que lo guíe.

Si el mundo no fuera como es, si los peligros no asecharan en cada rincón, si aprender a desconfiar no fuera la enseñanza básica para un niño. Cada quien podría elevarse y existir de manera natural y no controlada.
El mundo se convirtió en un lugar peligroso en el que es complicado vivir de manera natural.
El niño camina ahora al ritmo de su madre, ordenadamente en línea recta y sin entender por que no puede hacer de su andar un juego simple y alegre.